El Silencio lo es todo, sobre todo cuando no tienes nada que decir, es mejor estar callado y parecer tonto que abrir la boca y demostrarlo.
Siempre pensé que sabía medir mis palabras, siempre he sido parco en palabras, pero a día de hoy, echando la vista atras, he visto, que muchas veces me valdría más haberme callado y otras muchas en las que me valía más haber hablado.
Me imagino que aprendemos a ostias, espero estar aprendiendo, y callar lo que debo decir y hablar lo que debo callar.
Puede que así acierte, puede que así no quede como un estupido.
Sino, siempre me quedará la opción de callar para siempre.
PD: Es increible, cuando abrí el blog, no sabía de que hablar ni que decir, no tenía un tema para exponer.
Me encanta el dibujo que he elegido para mostrar el silencio.
